Centro de Hipnosis Profesional

Ángel Mateo

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Aproximación a la Hipertermia. Mi propio caso

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La hipertermia es principio médico de tratamiento que lleva investigándose y experimentándose algo así como 100 años, en medicina evidentemente. No es un concepto nada nuevo y pertenece exclusivamente al mundo médico.

Nuestra única aportación consiste en haber descubierto el proceso idóneo, al menos por el momento, para poder levantar la temperatura en hipnosis, sin aparatos. Por lo tanto no se intenta entrar para nada en el mundo médico, y mas en oncología. Simplemente ofrecemos esta posibilidad de utilizar un recurso y que tiene la característica de que en lugar de un aparato el que se emplea, es una persona. De esta forma ni entramos a diagnosticar en ningún m omento, ni en el principio ni en el final, siendo la medicina convencional la que determina lo que ocurre en cada momento.
La hipertermia en hipnosis es sencillamente la traducción de los mismos parámetros científicos que inspiran la construcción de complicados aparatos, al mundo de la hipnosis pero desde la perspectiva de los planteamientos de la hipnosis, sin intentar por ningún concepto intromisión alguna en el campo médico.
Esta es la gran aportación que, en mi criterio, se está produciendo al poner a disposición del mundo médico una herramienta tan eficaz como ésta y tan carente de iatrogenia y/o efectos adversos, que deberían llevar a esta técnica a ser utilizable en multitud de casos, bajo dirección médica.
Las intervenciones para intentar recuperaciones funcionales de órganos o miembros afectados por cualquier intervención del tipo que sea, suelen resultar tan exitosos que los resultados sorprenden incluso al profesional que la aplica, muy especialmente en casos de lesiones musculares, especialmente las deportivas, donde este método alcanza las cotas de rapidez y eficacia máximas pensables.

Aquí hay que hacer una declaración expresa y rotunda de que el profesional que la aplica no dispone de ningún elemento que le permita, en primer lugar, diagnosticar o decidir si hay evolución positiva o no la hay, debiendo ser la medicina convencional la que con sus pruebas, métodos e interpretaciones decidan lo que proceda en cada momento.

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Aquí se introduce una nueva posibilidad técnica que consiste en la utilización de una pistola de medición por rayo laser de la temperatura a lo largo de las diferentes fases del proceso. Esto posibilita la medición muy exacta de las temperaturas, desechando por completo la medición tan subjetiva que se hacía con la percepción en la mano de esa variabilidad. La pistola de medición laser tiene un rango de medida entre las cifras siguientes: desde - 20 º C hasta +270 º C, con una posibilidad de error de +/- 2 %.

Como ejemplo ilustrativo de lo que antecede inserto a continuación la documentación básica de mi propio caso, con la evolución correspondiente que está reflejada en mi historial

Mi propio caso. Tumor vesical infiltrante grado III, infiltración B

Me voy a limitar a exponer fechas con datos sin poner de mi lado la menor indicación, ya que todo el proceso es suficientemente indicativo para el que quiera verlo así.

Mayo 2.002.- Comienzo a orinar con sangre, hematuria, y soy tratado de infección urinaria durante mas de un mes por el médico de cabecera del ambulatorio de Godella. En Junio, después de una hematuria muy intensa, voy a La Fe donde se me hacen pruebas y se sigue con el tratamiento de la famosa infección.

Septiembre 2.002.- Me cambio de domicilio y de ambulatorio, lógicamente. El médico que me corresponde me envía sin dilación al especialista que dictamina una ecografía.

Noviembre 2.002.- Ecografía que determina que existe tumoración vesical de 3, 4 cm. Se pasa a cirugía que comienza con sus pruebas. Lo comento con D. Jesus Genaro Gonzalez con el cual se establece la estrategia de esperar a los resultados de la RTU para actuar entonces según convenga.

Febrero 2.003.- RTU realizada por el Dr. López, del equipo del Dr. Zaragozá del Hospital General de Valencia. Intervención realizada sin mayores dificultades con muy buen postoperatorio.

12 de Marzo del 2.003.- Se me dan los resultados de Anatomia patológica (documento 1) que indican que el tumor es inflitrante en grado III, con grado de infiltración B de Jewett. Se propone TAC a realizar próximamente, cosa que se hace en Abril siguiente.

16 de Abril del 2.003.- Se me comunica que el TAC confirma el diagnóstico de Anatomía patológica y se propone como única alternativa la intervención quirúrgica para eliminar vejiga y próstata (documento 2). Aquí ya indico mi deseo de hacer un tratamiento paralelo solicitando que la operación se posponga hasta que este tratamiento haya finalizado.
A fines de Abril comienzan las sesiones de hipertermia en hipnosis a razón de una por semana, y mientras trato de pasarme al IVO por encontrar discrepancias importantes  entre el equipo quirúrgico mencionado y mis propios criterios.

Finales de Mayo del 2.003.- En el IVO se preparan las pruebas pertinentes partiendo de la base del informe de Anatomía patológica, y que consisten en TAC, radiografías y analíticas de sangre y orina. Días después, muy a primeros de Junio, se me cita para comentar resultados de las pruebas. Comprenderán que no haya olvidado la frase resumen del Dr. Dumon al darme esos resultados: “Nos has traído un informe de un cáncer pero dinos donde está porque aquí no hay nada”. Se propone endoscopia inmediata.

Junio 2.003.- Se realiza la endoscopia con resultado negativo. Las muestras obtenidas igualmente dan resultado negativo. Con posterioridad se han hecho distintas pruebas; dos endoscopias y tres cistoscopias, siempre con resultado negativo. La última cistoscopia es de Enero del 2.008 y ya se pasa a vigilancia radiográfica y analítica exclusivamente.
A partir de aquí que cada cual extraiga sus propias conclusiones, pero nadie va a poder afirmar cosas que están fuera de lo que se afirme en este escrito y que quede demostrado por el oportuno documento.

Todo este proceso fue fielmente recogido  en el artículo que el periodista Antonio Muro, de la revista D.Salud, recoge y publica en el número 54 del mes de Octubre del año 2003 de la mencionada revista. Es evidente que se basó en esta documentación.

 

 

 

 

 

 

Última actualización el Jueves, 04 de Agosto de 2011 19:36